SOMOS ASI SEÑORAS

SOMOS ASI SEÑORAS

 

Es verdad que uno al ir sumando primaveras casi sin darse cuenta varia la forma de ver sobre muchas cosas y cuando paulatinamente ve que la memoria cercana va teniendo cada vez menos importancia y desaparece, es como si debajo de esa capa de pintura que va desapareciendo va quedando al aire la capa de imprimación primera, que asemejo yo a la memoria lejana que dicen los entendidos, o sea, que vamos recordando las “cosas de antes” pero con una ventaja y es que podemos comparar, porque vemos sin necesidad de memorizar la diferencia de las cosas que hay a nuestro alrededor, muchas de ellas construidas por nosotros mismos y los recuerdos almacenados en nuestra memoria lejana.

Viene esto a cuento de que uno va variando la importancia de las cosas que en su entorno diario van ocurriendo, y hay una parte de hombres que se vuelven  más “raros”  de carácter zafio, o huraños, por decir algo; pero la mayoría (creo yo) lo que nos pasa es que nos volvemos un poco más “simples” utilizando la acepción de la R.A.E. que lo aplica a “persona sencilla sin complicaciones ni dificultades” de estos trata este comentario de hoy, que dirijo preferentemente a las compañeras féminas que tenemos al lado y que observamos, seguro que con poco acierto, que después de tantos años es como si no nos comprendieran del todo, y es que somos así, simples, sin recovecos ni dobles intenciones para deciros las cosas.

No necesitamos más que un sí o un no para contestar a muchas preguntas, si ponen pescado, pues si bien, si hervido pues si bien. Nosotros cuando preguntamos p.ej. esta chaqueta va con esta camisa? Solo es porque como casi nunca acertamos y cuando nos ven, así como que no quiere la cosa pasan revista, sale el, ”ufff..quítate esa chaqueta que no va, o “cámbiate eso que pareces no se qué”, por eso a nosotros nos es más fácil preguntar antes, aun a sabiendas de que la contestación nunca va a ser un sí o un no, sino que va a ir acompañada de…….digamos que otras consideraciones que sin duda estarán bien pero que pienso que con un sí o un no, me hubiera arreglado, es que ¡señoras somos así de simples! Así de fáciles y sin complicaciones.

Pero ni por asomo piensen que quedan sin valorar las actitudes y cuidados que nos rodean, ni crean que no se tienen en cuenta, pero es que el personal femenino habrá de reconocer que nos resulta un poco complicado el comprender que las mujeres con alguna primavera acumulada, no sean tan simples y sin complicaciones, vamos chicas, que no hay que “hilar tan fino” que diría mi abuela.

Y así es como lo veo hoy, dando por sentado que seguro no he estado muy acertado, por lo que ya por anticipado pido mis disculpas.

Abrazos.

Felipe Gato

La Cañada 16 Diciembre 2017

CARTA A LOS REYES Y AL 2018

CARTA A LOS REYES Y AL 2018

 

Como ya legó la época de escribir la carta a los Reyes para pedirles cosas, hoy pienso hacer la mía y a los Magos de oriente pues que como si ya por la edad que tengo me cayera un poco a trasmano, y al rey Felipe pues pienso que bastante tiene con lo que se le vendrá encima a lo largo del año como para pedirle yo cosas particulares, además hay que plantearle cosas y deseos a quien te los pueda solucionar y conceder, que decía mi abuela; así que se las pediré al señor D. Próspero 2018 que como es  que le da la mayoría de edad al siglo XX1 pues es fácil que alguna esperanza me quede, así que allá van mis peticiones D. Próspero.

Hoy he oído comentar a un señor que sabe mucho como Campo Vidal, que teníamos que dejar de ser un país de expulsiones, a cuento de que uno de por ahí arriba se siente expulsado, y pienso que D. Manuel Campo va a tener razón, que a lo largo de la historia en este país se ha expulsado a troche y moche, a los musulmanes, a los judíos, a los moriscos, a los jesuitas, y más actualmente dicen que con estas condiciones que establece el gobierno que es una expulsión de investigadores y técnicos, y hace unos días que he leído que se expulsaba a los pobres emigrantes que imagino yo serán esos de las pateras y ya la guinda del asunto es un titular muy reciente “Comienza la gala de la expulsión masiva de gran hermano” ¡coño! Eso ya me dejó muy preocupado porque yo soy el mayor de los hermanos.

Casi D. Próspero que es lo primero que le pido, que mire de ver como se para eso de las expulsiones, que yo no he hecho nada, que estoy jubilado, y que también estoy en paz con los recaudadores de hacienda, que una cosa es que se auto-expulse el tonto de Gerona por miedo y otra que se mande mudar a los hermanos mayores, que eso puede ser un desastre, yo ya le he dicho al hermano mayor de la cofradía del Santo Entierro, y al de la de Genarin de León, que son amigos, que se espabilen que no se por qué tipo de hermanos van a empezar a expulsar, que estas cosas parecen bromas y siempre le pillan a uno desprevenido.

Por lo demás D. Próspero pues casi con que nos deje las cosas más o menos como van y que no empeoren pues que hasta podríamos conformarnos que no estamos ya para andar por las trincheras afinando punterías, aunque si todo lo demás nos funcionase como la cabeza, más de un mandarín se tenía que tentar la ropa antes de hacer lo que hace pero….

Bueno y si de paso le es posible que en la cosa pública sigan apareciendo más pimpantes féminas con esas plantas y esos desparpajos que alegran y remueven el corral, que falta hace, que parece que está lleno de tontos y mediocres, y que mejor que sean nuestras mozas las que lo cambien.

Yo creo D. Próspero que con estas cosas yo ya me alegraría, pero usted ya iría bien servido para todo el año, que soy consciente de que tendrá muchas más peticiones, pero que tampoco se le olvide lo del carbón que muchos sí que se lo merecen.

En la confianza de que algo me traerá D. Próspero me despido quedando a su disposición para resistir lo que usted guste enviar cada día, y ya sabe que si pasa por al lado la copita  la tapa y el arroz siempre está preparado.

 

La Cañada 24 Diciembre 2017

Felipe Gato Gutiérrez

Filípica sobre el bautizo laico

Filípica sobre el bautizo laico

Que maravilla Goyo, que maravilla…. canta  el gran Alberto Cortez,  es lo primero que se me ocurre al leer la noticia, y es que a algunos el ingenio no les pasa de la altura del culo, » Bautizus laicus habemus» (puede que se escriba así), el caso es que en algún pueblo del norte de la península, los habitantes de la casa de la Poridad han copiado de vete tu a saber que lejano país, la idea de ceremoniar los natalicios para los no creyentes. Hasta ahora las rebatiñas de caramelos, confites y perras eran a la salida de la iglesia después del bautizo (padrino roñoso ¿ no os suena?) y claro está para no privar a la jarca, o mejor dicho a la grey de votantes del mañana, de  ese evento cuando nace un vástago de unos padres no creyentes, se inventan el «Bautismo laico» el caso es que como se enteren los próceres munícipes del resto de la península (excepto Portugal claro) y cunda el ejemplo la cosa va a ser una fiesta, ya estoy viendo en la cercanía «RESTAURANTE  LA PARRILLA, se celebran bautizos laicos» ¡ toma ya ! pero eso sí, sin cirio.
Me surge la pregunta ¿Por que los que no creen en dioses parecen echar tanto de menos sus liturgias? ¿Qué subconsciente tan traidor  late en los rebotados que necesitan copiar sus ritos? Pues a lo que se atisba, lo necesitan imperiosamente y sin lograr disimularlo. Analicemos un mitin, los jerifaltes arriba, (en el altar) a la altura de presbiterio y el pueblo llano abajo, callando y aplaudiendo (en silla corrida y diciendo amén). A mí que los congresos o los mítines  de los partidos siempre me parecían a una «misa». Que la derechona piadosa (que decía el Guerra) se complazca en estos gestos es algo que les va en el gusto vertical pero que la izquierdina se reboce en ello cuando le toca calentar sillona, es cuando menos preocupante.
El primer ejemplo que se me ocurre es el lenguaje que utilizan, lo hacen como si fueran cantinelas salmodiadas que me suenan a tonos de carángano; habla D. Gaspar (que se tendría que cambiar el nombre como Carod, porque ser comunista y seguir llamándose como un rey Mago que adora a Cristo manda güevos.) y todo me parece estar escuchando al agustino D. Patricio pero con inclinaciones luteranas. Si habla D. Mariano pues igualico igualico que un carmelita descalzo. Y del Pepiño ¿Que me decís del Pepiño? que es lo más parecido a un canónigo-flauta de la catedral de mi pueblo; pues a D. Joseluisrzapatero que se me parece a aquellos dominicos que iban por los pueblos a las «Misiones de Cuaresma» que se paraban casi en cada palabra  recitando ejercicios y maitines, vamos que adoctrinando al personal. Lo del hijo del ex-guardia civil Sr. Rovira es ya de capuchino visionario enardecido,»os condenareis «(será porque solo irán al cielo laico los catalanes que solo se creen ibéricos) dice apuntándonos con el dedo; y lo de Josemari, pues como si estuviera oyendo a la abuela,¡ Aznarin  habla claro que pareces un jesuita castrense! castrense, he puesto castrense no castrati ¿entendido? así me suena la orquesta hoy
ya vale para un sábado por la tarde.
saludos fgato
¡¡ FELIZ NAVIDAD!!

 

20-12-2008

 

Con motivo de una noticia de celebración de un bautizo laico..

FILIPICA SOBRE LAS TERTULIAS DE LA T.V

.LA COLA DE LA PESCADILLA

Siempre he tenido una duda y es que siempre se nos ha enseñado que la circunferencia como es redonda ni tiene principio ni tiene fin, y hasta aquí, de acuerdo; entonces cuando se dice eso de “la pescadilla que se muerde la cola”  significa que  cuando se presenta en muchos de nuestros bares, esas apetecibles pescadillas fritas que se están mordiendo la cola, y que dicho sea de paso están exquisitas, forman una circunferencia, no muy regular ni con todos sus puntos equidistantes de su centro, pero circunferencia al fin.

Y aquí viene el asunto que me trae a mí revuelto el magín  hace unos días; y es que en una tertulia-debate en la televisión entre gentes muy doctas en asuntos de la vida de los niños y de los mayores; el caso es que no se si entendí bien, pero algunos comparaban las fases de aprendizaje de una persona cuando es niño, con las fases de olvido, de  desinterés y todas esas cosas que ocurren cuando las personas se van acercando a la última parte de su camino por esta vida, pero eso si, con sentido contrario.

Hasta aquí esto puede ser una teoría más o menos aceptable, pero lo que me rompió los esquemas fue que, como colofón de su teoría uno de aquellos doctos, soltó “es como una pescadilla que se muerde la cola” y no se si es que como uno se va acercando más a lo segundo que a lo primero, pues no se si es que no puse interés, se me olvidó o no entendía bien, porque la velocidad en que exponían cada uno sus puntos de vista me superaba, o porque unos a otros se interrumpían constantemente, el caso es que no me dejó a gusto el asunto sino todo lo contrario.

Y creo yo, que toda esa pléyade de analistas, comentaristas, tertulianos, unos, y otros, “despellejadores” (que diría mi abuela si los escuchase), etc. etc. que están en todas las radios y televisiones de este bendito país, que saben, tratan y despotrican, de todo lo divino y de lo humano, del despacho del banco y del despacho de los jueces, de los salones y de las alcobas, de los Parlamentos y de los cabarets, de la mina y de las fatigas de los bacaladeros, o de la cárceles y de las sacristías, vamos que no queda tema que no sea tratado; bien, pues que tendrían que cuidar un poco más el tipo de ejemplos que ponen, es que si bien uno ya va justito siguiendo el hilo de lo que dicen, o de lo que uno cree que dicen, pues te rematan con unos ejemplos que te dejan fuera de cuadro.

Uno que no quiere tener opinión de nada más, que de lo que conozca por lo menos un poco, cuando al final rematan con esos ejemplos, se queda con la clara idea de ni entendió lo que estaban tratando ni el ejemplo puesto sirvió para más que para reconocerse a uno mismo que lo que está claro es, que ha estado perdiendo el tiempo, y que le ha costado carísimo.

Y como desde mi atalaya, ya voy viendo cosas tan claras como que lo más caro que puede uno gastar no es el dinero, ni el oro ni cosas de esas sino que es el tiempo, y ver que uno al final lo que ha hecho es perderlo escuchando o viendo cosas que cuando empezaban parecía que podían aclararle algo sobre el tema, resulta que ha perdido lo más valioso que tenía.

Así que uno se enfurece y se pone a despotricar sobre el papel, pero sin mucha esperanza de que sirva para algo la crítica, y casi con la certeza que ha vuelto a perder un poco más de eso tan escaso y caro que tenía, total que casi ha caído en lo que criticaba, pero eso si, sin ejemplos que intenten aclarar nada, que por lo menos cada cual saque sus propias conclusiones.

A modo de consideración, por si a alguno le llega, les diría, se nota mucho cuando no queréis decir una cosa que sabéis que puede tener cierto compromiso, y mucho más se nota cuando no sabéis lo que decís, muchas veces, da la impresión de no pasáis de la información y formación que se puede adquirir en la Wikipedia, que es precisamente donde no hay que ir a adquirir o contrastar las opiniones.

De modo que: analistas, comentaristas, tertulianos, unos y despellejadores, otros, (que diría mi abuela si los escuchase), etc. etc. que están en todas las radios y televisiones de este bendito país, que saben, tratan y despotrican, de todo lo divino y de lo humano, del despacho del banco y del despacho de los jueces, de los salones y de las alcobas, de los Parlamentos y de los cabarets, de la mina y de las fatigas de los bacaladeros, o de la cárceles y de las sacristías, fijaros en los pocos tertulianos, que también los hay, que tratan los temas con un dominio y una claridad que cuando terminan se siente uno como que ha recibido una lección magistral, vamos, que no ha malgastado el tiempo escuchando; me digo yo, pues si a estos los entiendo y a aquellos no, no debe ser cosa mía, ni soy responsable de nada más que de perder el tiempo escuchando a quien no debo, ¡ va, es que no aprendo!.

Y así es como le veo hoy ¡que se le va a hacer!

Felipe Gato

26 Noviembre 2015

FILIPICA SOBRE LA  PUNTUALIDAD

Hace unos días en esas sobremesas de los almuerzos mañaneros tan corrientes en las zonas del Mediterráneo, donde se trata de todo lo divino y lo humano, antes de terminar hablando de política y arreglar el país, fue la conversación a parar sobre la puntualidad, ¿Quiénes son más puntuales? los del norte o los del sur, los padres o los hijos, los trabajadores privados o los públicos, los españoles o los extranjeros, ¡¡vaya preguntas!!

Si la puntualidad como dice la R.A.E. en una de sus pocas acepciones, “diligente, exacto en hacer las cosas a su tiempo” uno que ha vivido en nueve comunidades de los cuatro cuadrantes del país, que tiene hijos, que he residido en nuestro país y en el extranjero, y que fue trabajador público y privado, pues le parece que alguna opinión tiene al respecto, aunque sea polémica y para algunos equivocada.

Un grande y  muy reconocido escritor español, ante la pregunta: Don Camilo, a estas alturas de su andadura por este mundo, ¿Qué tiene que agradecerle a la vida?,  efectuada por una joven y bisoña periodista le contesta con la rapidez y certeza de los inteligentes, “el haber hecho las cosas a su tiempo” o sea en ser PUNTUAL.

Desgranaré aquí alguna opinión sobre casos reales y sin ánimo de sentar cátedra de nada, en el norte, el compromiso de puntualidad es mayor que en el sur, sin ninguna duda, si un fontanero de allí arriba dice voy mañana, va; si en Barcelona te dice un carpintero el jueves a las ocho, a esa hora está tocando el timbre de tu puerta, aunque el hombre se exprese con un acento del sur que no hay ninguna duda de donde procede; para una reunión se queda el día 23 a las 10,30, y ya no es necesario nada más, y si a alguien  le surge un impedimento lo hará saber.

Según se va uno acercando al sur la cosa va cambiando, en el levante las cosas tienen otros plazos u otros significados, tomando las mismas profesiones, “mañana o pasado” eso significa casi siempre como pronto la semana que viene, “en un par de semanas o así”  si estamos en enero o febrero eso significa “antes de fallas” si es de marzo en adelante las cosas se harán entre, después de fallas y antes del verano, y si la cosa es pasado agosto, pues ya se sabe que antes de navidad, si “quedamos  el día 27 a comer en”… o, “nos juntamos el 15 a las 9 para….” O lo reconfirmas un día u dos antes o no va casi nadie.

Y las cosas son así, donde no hay fallas  las cosas serán antes o después de la hogueras o antes o después de la feria, pero si no se cumplen esas “reglas” nadie tendrá conciencia de no haber sido puntual.

Pues si entramos a valorar un poco la puntualidad de los padres y los hijos, pueden saltar más chispas todavía, los padres casi siempre hacen las cosas a su tiempo, sin pensar en si les corresponde o no, se quitan estorbos del camino sin preguntar ni decir después “no te has tropezado por que yo quité el estorbo” generalmente no son nada fariseos, tampoco dicen “el frigo está lleno por que lo llené yo” y tampoco preguntan ¿Quién dejó el depósito del coche en la reserva? Lo llenan y “ya se sabe…y si se le ocurre ir a algún sitio en el transporte público cuando va a buscar el bonobús que había dejado el cajón de la entrada, no está, por lo que  solo tiene dos opciones, o saca otro con lo que le cuesta 10 o 15 euros o se enfada y saca un billete sencillo que claro está es más caro por trayecto que el bonobús, paro claro para los padres puessss no…..

Si analizamos un poco la puntualidad de los hijos, es que casi no la encuentro más que para salir a la calle, de pequeños a cualquier hora, y a la pregunta fatídica ¿están hechos los trabajos? La contestación “ya los haré más tarde cuando vuelva de jugar. Si son adolescentes, no da tiempo ni a hacer la pregunta¿¿Has..?? ¿¿Puedes…?? “He quedado, luego lo vemos” da lo mismo que sea un interés por sus asuntos, que una ayuda para alguna cosa que hay que hacer. Estaremos de acuerdo que la obligación primordial para los hijos es la educación y la formación para su futuro, ( hasta los leones enseñan a cazar a sus crías), con lo que la puntualidad normal debiera ser ir aprobando cada año el curso correspondiente, pues no, se tardan no se cuantos cursos en hacer el bachiller, y las carreras universitarias duran……..ni se sabe, yo creo que la única carrera que se hace con puntualidad es la se “HIJO” ahí si que el índice de puntualidad es altísimo. Así que cuando uno se tropieza con un hijo que es puntual, lo miras con tal cariño y respeto que te dan ganas de adoptarlo, además de una sana envidia de sus padres.

Como el tema siempre ha sido polémico, mira uno un poco las estadísticas, así, a “groso modo” y habla uno con otros padres puntuales, y se interesa uno por el tema con sus alumnos, (los míos ya tenían más de veinte años), y saca como conclusión que si por cualquier causa los padres que no habían sido o eran menos puntuales, y se pasaba, o se pasa, más estrechamente en el aspecto económico, tienen unos hijos cuyo índice de puntualidad, es más acusado, sicólogos tiene la sociedad que lo sabrán comprender.

Como anécdota contaré que en una ocasión tenía un alumno haciendo primero de una enseñanza superior, que era hijo de un labrador, (todos sabemos que la vida del labrador es dura), en los exámenes de junio, malamente, pero en Septiembre una sorpresa para mi, de los mejores, y en el siguiente curso de los primeros. Lo felicité por el cambio y al preguntarle cual era el motivo, fue claro y rápido, “es que este verano mi padre compró un tractor grande y me enseñó como se trabaja con el y con los demás aperos”……………Clarísimo ¿he? Descubrió la puntualidad en un “santiamén”.

En cuanto a la puntualidad de los trabajadores privados o públicos, pues mucha tela que cortar; los privados son puntuales por que no tienen más remedio, hay que fichar, en el reloj o en el ordenador, a la hora retiran la hoja de firmas, el convenio dice…… el estatuto de los trabajadores también dice….total que, o soy puntual o primero me sancionarán y si persisto me despedirán…., no hay duda.        Si por el contrario el trabajador es público, aquí la división es patente hay un grupo grande que trabaja, respeta sus horarios y tiene buena productividad y al que le caen todos los marrones, y otro grupo afortunadamente más pequeño pero que son unos “listos” siempre buscan la forma de escaquearse, de cargar su trabajo a los demás, y sobretodo ni horarios ni culpas, “se llega tarde por que los transportes están horribles, pero solo para ellos; estas cosas están si hacer por que como hay tanto trabajo…… y no digamos nada si está en una ventanilla, lo de “vuelva usted mañana que le falta una póliza” a la orden del día; o sea que de la exactitud de hacer las cosas a su tiempo, para otro.

Sobre si son más puntuales los extranjeros o los españoles pues aparte de que la sobremesa no dio para más por que el tiempo se acabó, y quedó sin analizar, creo que por mi experiencia se puede decir  aquello de que “en todas las partes cuecen habas”.

Bueno pues esto es lo que dio de sí tan enjundiosa  tertulia semanal y mañanera.

La Cañada 28-01-2013