FILÍPICA SOBRE LA HORA

Desde siempre hay cosas que a uno no se le pierden en el fondo del saco de la memoria por mucho que pase el tiempo, una de estas cosas para mí ha sido la hora, sobre ella no se me han ocurrido más que preguntas y más preguntas ¿Cuántas horas hay? ¿Cuánto miden? ¿Cuánto pesan? ¿Tienen sinónimos? ¿Son todas iguales? Y cosas así; de modo que hoy me he propuesto intentar dar contestación, por lo menos a alguna de ellas, aunque supongo que eso del paso de las horas habrá traído de cabeza en alguna ocasión a más de uno, seguro que con más conocimientos que yo sobre el tema.

Se cuente como se cuente una hora es cada una de las veinticuatro partes en que se divide un día solar, que unos empiezan a contarlas desde la media noche y se le llama Hora oficial que ocupa sesenta minutos de nuestra vida, y otros como los astrónomos empiezan a contarlas desde el mediodía, y dicen que una hora es cada una de las veinticuatro partes iguales y equivalentes en las que consideran que se divide la línea equinoccial, y cosa parecida nos decían en la escuela; en casa también cuando nos enseñaban a leer el reloj nos lo dividían en partes iguales, o sea que los 360 grados que recorría la aguja grande a cada hora le corresponden quince grados, vamos que era un lio. Así que sin entrar en más valores ni más profundidades llamémosles días sin más ya sean solares o siderales.

El asunto que a mí me trae de cabeza no es cuánto tiempo ocupa una hora, sino cuantas clases de horas hay, y aquí si que la cosa es diferente, para intentar aclararme llevo tiempo apuntando cada tipo de hora diferente que me encuentro, y ya llevo más de quince tipos distintos a saber: mientras la cosa sea como dice el gobierno del país sin problemas, hora de invierno y hora de verano; pues bien los militares, o los ladrones de las películas, sincronizan los relojes  y dicen antes de una operación, la hora H será a las….  En la aviación mundial se utiliza  la hora solar u hora Z.

También se entiende bien eso de la hora punta, o sea cuando ni se puede circular por las carreteras ni subir al metro, al tren o al autobús, vamos, a esas horas en las que parece que todo el mundo quiere ir a los mismos sitios al mismo tiempo.

También he descubierto que hay horas altas; horas bajas; horas santas; horas temporales, que son las horas que ya se utilizaban allá en la edad Media para usos civiles y que era la duodécima parte de cada día o de cada noche y por lo tanto no eran horas de 60 minutos ya que las diferencias entre el orto y el ocaso, varían constantemente dependiendo de la estación del año. El caso es que creo que me he metido en “un jardín” que no sé como saldré, vamos que he tenido una hora tonta que se dice.

El caso es que en estas tertulias de café que hacemos los que por cuestiones de calendario ya no hacemos ni horas extraordinarias y que al venir de diferentes ramas del mundo del trabajo, hemos alcanzado la muy honrosa categoría de jubilados, este día pasado solté así como si no quiere la cosa, el tema de las horas y la que se armó. El forofo del arte de Cúchares dogmatizó como casi siempre, que me parece estar escuchando al gran Paco Rabal en el papel de Juncal, la hora de la verdad son ¡ las cinco de la tarde! y la hora suprema es la de entrar a la estocada final; será para el toro le replica otro “erudito” pues esa siempre ha sido la hora de la muerte para todo el mundo, además lo pone el certificado de defunción y anda que no he firmado yo  de esos ni nada en casi cincuenta años de hospital.

Con la socarronería que le caracteriza otro suelta, pues la mejor hora es la hora de la siesta que te entra una modorra que te quedas frito; otro dice que la hora de la modorra es la anterior a venir el día, en la amanecida, que te entra un sueño inaguantable, si lo sabré yo que era camionero de ruta, cosa que corrobora el ex militar que también dice que ha visto más de un amanecer estando de guardia, ¡tú que vas a saber!  si los coroneles no hacíais guardia, o es que ahora los coroneles van a las garitas, eso para los que hicimos la mili, le replica el ex camionero. Tampoco hay que olvidarse de las horas de espera, que son las pasadas en las estaciones de tren o autobús, en los hospitales, o en los aeropuertos, que son larguísimas ya que casi siempre,  ni nos dan información del motivo del retraso, ni de porque tardan tanto tiempo en atendernos.

No le veía yo el buen final al asunto y eso que no salieron a relucir ni las horas marianas ni las horas menores ni las horas muertas, ni siquiera el libro de las horas que dejaré yo para otro día que vea al personal algo más propicio. Si es que el tema es tan espinoso y universal que allá por el año 1912 con motivo de una reunión internacional sobre la hora radiotelegráfica se crea una “oficina internacional de la hora” (International Time Bureau) que está, como no, en Paris y que ya desde 1919  es el organismo ejecutivo para la comisión internacional del tiempo, que entre sus tareas está la de aclarar y controlar las diferentes formas de medir el tiempo.

Total que como al principio, que eso del tiempo y las horas es cosa que siempre  traerá de cabeza a la humanidad, ya las divinidades griegas personificaban las horas del día en figuras femeninas pero sin que la mitología les atribuyese sexo, si que dicen que son hijas de Zeus y Temis y hermanas menores de las moiras; ¡¡vaya usted a saber!! Si también he podido leer varias versiones diferentes.

Y por mí, viendo todo esto, no se me va a ocurrir remover este tema en la tertulia en mucho tiempo, porque me siento como si hubiese removido un avispero; bueno, si a alguien no se le ocurre “tirar de la cuerda” y ya estamos otra vez…

Y QUE A NADIE SE LE OLVIDE QUE ESTA NOCHE  ¡¡¡¡CAMBIA LA HORA !!!!

Felipe Gato    Marzo 2018

FILIPICA SOBRE EL TIEMPO

Hace ya varios años, cuando empezaba a tener entidad eso de los “blogueros” un amigo  desde la infancia, (Alfredo Escalada)  que domina muy bien eso del éter sideral que es para mí Internet, dejó así, en el aire, una pregunta sobre si existía el tiempo, vamos por si alguien picaba, y yo que según dicen mis amigos arranco “al cuarto de vuelta” me puse a la faena y le envié estas consideraciones, que leídas ahora me parece que pueden hacer pensar a más de uno.

Yo como soy de ciencias, y esto de las letras no es lo mío… El tiempo, chico…. no tengo ni idea de lo que es, pero es verdad que existe y que tiene más atalayas que el presente, pasado y futuro de la gramática: vaya aquí, una experiencia surgida del tiempo que mi actividad profesional me dejaba, para dedicarme a la docencia, y en la parte que hablamos de la relatividad del tiempo en la asignatura de Sistemas de navegación por el espacio, pongo siempre un ejemplo de lo relativo que es el tiempo, que seguro que no es muy pedagógico, pero que lo entienden todos…¿Cuanto es un minuto? respuesta de casi todos, 60 seg. esa es nuestra medida, pero es de percepción relativa… Porque: comparemos, ¿cuanto es un minuto? depende, si estamos en la última fila del cine con la colega, y si se nos va la mano donde estamos pensando, se nos pasa el minuto en un suspiro; por el contrario, si se agarra algo que quema, un minuto seguro que se hace interminable, pero tiene con nuestro sistema de medida 60 seg.; para uno de ciencias todo lo demás es filosofía; si, pero aún de ciencias, te queda el gusanillo, si pero…… ¿Que será?

Total que ¡como al principio!…Y haciendo memoria, recuerdo la explicación que nos daba D. Ignacio el cura de La Seca en la catequesis  que nos daba después de la misa de los domingos, decía, «el tiempo es eterno, o sea que es  como (si una hormiga empezase a dar vueltas por el borde de aquella lámpara grande que estaba colgada a los pies del altar mayor con la luz de aceite), pues nunca terminaría porque, como era redonda, pues claro, ni tenía principio ni tenía fin… luego el tiempo era eterno, sin duda alguna para nosotros, clarísimo, además lo decía D. Ignacio…..

Uno, – que por razones profesionales ha experimentado lo que es viajar en los cazas a más de 2500Km. por hora, que es más que la velocidad del tiempo en nuestro sistema, se da cuenta de que si se pone a viajar a esa velocidad hacia el Oeste, nunca llegará al mismo punto de donde salió, antes de la hora de salida… Pero por otra parte un amigo mío de mis tiempos de Londres, empezaba el día en su despacho cercano al aeropuerto a las siete y media, a las diez, salía en el CONCORDE (Avión supersónico) hacia Washington, donde trabajaba de 9 a 15… Volvía a tomar el mismo avión, y llegaba a Londres sobre las ocho de la tarde y todavía le daba tiempo a ver cómo había ido el día en su empresa.

Y uno piensa: ¿Que será el tiempo? … Y se ve que es algo que nos trae de cabeza a la humanidad desde antiguo…Ya José Hernández pone en boca del gaucho Martín Fierro:

 

El tiempo solo es tardanza

de lo que está por venir;

no tuvo nunca principio

ni jamás acabará,

porque el tiempo es una rueda

y rueda es eternidá,

y si el hombre lo divide

solo lo hace, en mi sentir,

por saber lo que ha vivido

o le resta que vivir.

Aquí hay otra opinión de un gallego con un humor bastante entreverado de ironía y a veces de sarcasmo como era Wenceslao Fernández Flórez. Llamaba el «tiempo de las muchachas» a aquel que pierden ellas lastimosamente hasta que no comparecen en un templo para recibir trece monedas de las manos de un hombre, y a partir de ese instante, toda mujer puede estar «segura de su tiempo» y nunca reconocerá que despilfarra un solo minuto; ¡Ay, cómo era D. Wenceslao!

Y si miramos más atrás… Aristóteles decía que el tiempo es el número del movimiento según el antes y el después. Hay quien dice que es la duración de las cosas sujetas a mudanzas. Y en Física se dice que es algo relacionado con el espacio y la velocidad, y el Sr. Einstein va y lo «arregla» diciendo que es relativo ¡Toma ya!, como al principio.

Llegado este punto ¡claro que existe el tiempo!… Porque ya avisa mi mujer que es la hora de comer…Con lo que se me ha pasado la mañana en un santiamén… He estado a gusto; no he hecho lo que tenía en la agenda… Total: que el tiempo  si existe y además es relativo.

Según pasa el tiempo, me voy acercando a la creencia de que el tiempo lo marca la hora de comer, o sea que; desde el desayuno hasta la hora de la comida, es por la mañana… Hasta la hora de la cena es por la tarde. Y hasta el desayuno siguiente, es por la noche. Marque la hora que marque el reloj…aunque esto también es relativo ya que los médicos nutricionistas actuales aconsejan comer cinco veces al día, con lo que tendré que revisar mis convicciones sobre el asunto.  Creo que por eso hace años que he retirado el reloj de mi muñeca y de mi bolsillo. Total: ¡que como al principio!

Esperemos que a algún lector de Alboral se le ocurra algo para sacarnos de dudas….

Felipe Gato Gutiérrez…   Mayo 2015   

FILIPICA A LA PREVISIÓN DE LAS MUJERES

            Vaya por delante que siempre he creído que el hombre solo es el sexo fuerte para levantar pesos y pocas cosas más, pero relacionadas con la estructura física, o sea para trabajos fuertes, que para lo demás nos dan “sopas con honda” que se dice, vamos que cuando nosotros vamos ellas ya han vuelto.

Siempre hemos oído decir que, de bien nacidos es ser agradecidos, pero también es cierto que en muchas ocasiones los hombres lo practicamos con todo el mundo menos con quien tenemos más cerca, o sea esposas, compañeras, amigas, esto me ha llevado hoy a romper una lanza tratando de corregir esta tendencia, vamos que trataré de reconocer la dedicación que nos profesan poniendo de manifiesto muchas de esas faenas de cada día que nos proporcionan un bienestar, una despreocupación cómoda  de esas cosas diarias de las que damos por sentado, que no son nuestras aunque si sean para nosotros.

He hecho una pregunta a varios médicos en el sentido de que si me podían aclarar, cuando en su consulta preguntan a un hombre ¿Qué medicamentos toma? Casi todos coinciden en que hay dos contestaciones casi tipo, “ufff… eso es cosa de mi mujer” o esta otra “cari díselo tú que lo sabes mejor” esto que hace años a mí solo me hacía gracia, ahora que ya voy acumulando experiencia, soy más consciente del valor de las cosas pequeñas, pero que como son muchas cada día, hacen una grande, además que estas personas, como compensación o reconocimiento, por decir algo, casi solo necesitan que no tengan que repetir lo que llevan hablando un minuto y decimos ¿Qué dices? Y normalmente empiezan, nos lo repiten otra vez en unos casos, o en otros nos responden  con un “no nada porque no escuchas” pero el tono es diferente, se parece más a un tonillo en el que apunta el desencantamiento, ¿Qué mal no?

O este otro caso: Felipe hay que ir al C. Ing. a comprar unas camisas que las que tienes ya van estando usadas y casi no te quedan; Oye Cari, ¿Porqué  no vas tú que ya sabes la talla y traes las que te parezca? Además, tú vas cada poco que te gusta y aprovechas y me traes alguna, así que si quieres como mucho vamos juntos. El caso es que unos días más tarde hay más camisas en las perchas. Y un sin fin de cosas así…..

O este caso, que me ha llegado al alma, que como voy a una clase, de alumno, este día  llego sin boli, sin libreta, tan feliz, menos mal que las compañeras previsoras tenían dos o tres y me prestaron lo necesario, pero con una mirada de comprensión, casi de dulzura, como diciendo “todos parecidos, los chicos   tienen la cabeza a pájaros” y digo yo, cosas del calendario, que con el caer las hojas cada día también se llevan la memoria, pero no sé si la disculpa es válida. Y no sigo que para muestra es suficiente.

Ahora que llega el tiempo de reflexiones, de balances y de propósitos para los siguientes meses, se ve con meridiana claridad que de la lista de proyectos que había para el año que acaba, a la de realidades efectuadas, pues hay un trecho, vamos, como todos los años, a nadie le ha cuadrado nunca los presupuestos, proyectos  e intenciones con la memoria de lo ejecutado.

El caso es que como por cuestiones de calendario, a uno ya se le van acabando los grandes  proyectos, va fijándose en esas cosas que hasta ahora eran tan normales, cosas pequeñas, a las que se le da un valor cada vez mayor, pero claro hay que decirlo, hacerlo saber a las personas interesadas, pues aquello que se decía antiguamente de que “el buen paño en el arca se vende” se ha demostrado que no es verdad, que en el arca el paño se apolilla.

Vaya hoy aquí, en esta filípica, mi reconocimiento a esas personas que tenemos al lado y que calladamente y casi por rutina han ido haciendo esas pequeñas cosas sin que se lo reconozca nadie y muchas veces, sin que nosotros mismos nos hayamos dado cuenta de cómo o por que aparecían hechas, cosas que siempre nos han hecho más cómoda la existencia diaria, al descargarnos de esas “pequeñeces” pero importantísimas que le hacen a uno más llevadera la tarea de vivir cada día.

En estos días en los que la realidad nos bombardea con los resultados  del poco respeto que se tiene a nuestros semejantes, en especial a las que se tiene, o se ha tenido más cerca, quede aquí el más grande rechazo a estas conductas y el mayor aplauso a estas personas que tenemos al lado para que aunque sea “contra viento y marea” sigan haciendo esa callada labor diaria que tanto nos facilita la lucha cada día.

Llegado a este punto puesssssss…. Que creo que los objetivos más importantes para el próximo año están meridianamente claros para mí, escuchar más, hacer saber a los demás mi reconocimiento por sus acciones, y ya de paso ayudar y conservar a los amigos. Lo demás, como que cada día creo que tiene menos importancia, vamos que lo demás se hará si se puede.

 

Abrazos

Felipe Gato Gutiérrez

A Ntra. Sra. De Loreto Patrona de la aviación española

 

Otro año más Señora que vengo en agradecerle sus cuidados a esta grey aeronáutica durante este último año, a unos porque no han tenido cosas graves que lamentar, y a otros por mantenernos vivos en esta atalaya de la reserva pasiva, desde la que vemos con gran preocupación, que desde que buena parte de la aeronáutica es regida por gentes que no andan sobradas de escrúpulos y solo tienen como objetivo el dinero, sin importarles nada más y no teniendo muy en cuenta, el que la máquina y las gentes que lo producen, necesitan unos imprescindibles cuidados, sin los cuales se degrada tan rápidamente que corre el riesgo de quedarse quieta, y como todavía no hemos conseguido contrarrestar la fuerza de la gravedad, pues ya se sabe lo que pasa.

Vemos que se está instalando en el gremio el “todo vale”, el “no pasa nada”, el “es lo mismo”,  y cosas así, sin que nadie haga nada más que practicar la desgana, la frustración y la apatía por parte de la gente profesional; vemos que se ha perdido junto con el romanticismo primitivo la satisfacción por lo bien hecho, y eso es malo.

Se observa que en demasiadas cosas se está pasando ya del “no creo que pase nada” al “casi pasa algo” y ya sabe Señora que a tal situación si le quitamos el casi, lo que resulta no es bueno, que es como una cuerda que de tanto estirarla termina por romperse y entonces llegan las lamentaciones, que por desgracia casi nunca afectan a los que son directamente responsables, y mucho nos tememos los que ya hemos andado por esos caminos, que su manto protector cubra más a unos que a otros, y que esos unos, siempre son del mismo palo.

Esto no crea Señora que es preocupación de viejos carcamales, sino se gentes a las que si bien les van fallando las fuerzas físicas, todavía tienen buen criterio de las cosas que formaron parte de su vida profesional.

Bueno Señora le pido que mire a ver durante el próximo año si se puede evitar que aparezcan situaciones a las que se les haya desaparecido el “casi” y que a los que nos mantenemos en la atalaya de la reserva pasiva, nos sigan quedando oportunidades de encuentros fraternales, de conservar nuestros deseos de vivir y de mantener las ganas y el humor que siempre nos ha caracterizado.

Así que Señora vaya en este día junto con el reconocimiento y agradecimiento por su protección, el recuerdo a los que en este último año han sabido encontrar un lugar bajo su manto, al que todos aspiramos poder llegar algún día cuanto más tarde mejor.

10 Diciembre 2017-12-03

Felipe Gato Gutiérrez.

FILIPICA SOBRE MAYOR O VIEJO

 

FILIPICA SOBRE ¿MAYOR O VIEJO ?

 

         Hay días cuando uno administra su tiempo como mejor le cae que le da por preguntarse cosas como: ¿Qué soy? Y hoy cuando estaba en la ducha mañanera como canto mal, pues me vino a las mientes  la pregunta y empiezo a tratar de contestarla, y no sin cierto trabajo miro para abajo, consigo ver y me digo, soy hombre, de raza blanca, con pelo blanco, y cosas así que ofrecen pocas dudas, pero la cosa se puso más oscura cuando me pregunto soy mayor o viejo? Y aquí empezó el análisis, así que como uno tiene que hacer las cosas cuando se acuerda porque si no se le olvidan pues nada más acabar el café me puse a la faena.

Dice la R.A.E. para Mayor casi cincuenta acepciones, y dice que ser mayor es exceder en cantidad o calidad a otro de menos edad o también, dícese de la persona entrada en años, de edad avanzada que comúnmente se puede entender que ya cumplió los setenta; o sea yo…..

Para Viejo tiene menos acepciones, “persona que ya no es joven”; “deslucido y estropeado por el uso” y también dice que a las personas mayores de carácter alegre se les llama “viejales”…..o sea yo también….. Ahora más dudas mayor, viejo o viejales, en qué quedamos….

Hace unos años que me acomodaba entre los alumnos de una carrera de esas que tienen varias asignaturas de humanidades, para aprender  alguna cosa y otro poco para hacer alguna pregunta de esas que joden un poco al profesor, (por aquello de compensar las que me han hecho a mi cuando me situaba detrás de la mesa de la tarima), y como este profe, parecía que siempre estaba por encima del bien y del mal porque es doctor y catedrático, pues un dia que el tema encajaba, así como que no quiere la cosa solté: oiga por favor, yo pienso que el mayor y el viejo pueden tener los mismos años, sus diferencias están en el espíritu, porque la edad solo degenera las células, me dice algo al respecto? Como es listo y nada torpe, pasados unos momentos de silencio, que la clase parecía un cementerio, me salió con una de gallego, y ustedes que piensan?

Eres mayor cuando sueñas despierto y te preguntas, aprendo algo? Vale la pena? dijo uno, con un tonillo como de crítica.

Eres mayor cuando tratas de moverte cada día para que tu agenda tenga cosas distintas expresó otro colega.

Pues yo creo que si se te deteriora el espíritu, pierdes la jovialidad, duermes mal y contestas no a casi todo lo que se te propone, entonces eres un viejo aseveró otro.

Bueno yo pienso, dijo otro, que cuando ves que todos los días son iguales, que tu agenda está en blanco y piensas que este puede ser tu último día y te deprimes, pues sencillamente eres un viejo.

Una pimpante rapaza soltó: el mayor participa en el pasar de la vida, conserva la impaciencia, aunque su velocidad sea más lenta, y el viejo no.

El profe me miraba de una manera que a mí me pareció que le asomaban las ganas de mandarme salir de allí.

Pues yo creo, casi voceó otro, que los viejos ni siquiera ven pasar la vida aunque parezca que la están mirando.

Después de varias intervenciones más en uno y otro sentido con el consabido aumento del murmullo el profe gritó  ¡Silencio! ¡Silencio! ¡Cállense! Sr. Gato estará usted contento con la que se ha armado, tiene ya su contestación? Pues ya ha consumido su turno de preguntas para este trimestre; y me miró, que si no es que es ese momento sonó el timbre del bedel anunciando el final de las clases, me cae una bronca del siete por lo menos, pero eso si en privado que para eso es muy mirado y correcto el profe……

Bueno que sois, Mayores o viejos?….. Ahí queda eso……que es Santa Bárbara y no truena….

 

4 Diciembre 2017

Felipe Gato Gutiérrez.