Vaya por delante que siempre he creído que el hombre solo es el sexo fuerte para levantar pesos y pocas cosas más, pero relacionadas con la estructura física, o sea para trabajos fuertes, que para lo demás nos dan “sopas con honda” que se dice, vamos que cuando nosotros vamos ellas ya han vuelto.
Siempre hemos oído decir que, de bien nacidos es ser agradecidos, pero también es cierto que en muchas ocasiones los hombres lo practicamos con todo el mundo menos con quien tenemos más cerca, o sea esposas, compañeras, amigas, esto me ha llevado hoy a romper una lanza tratando de corregir esta tendencia, vamos que trataré de reconocer la dedicación que nos profesan poniendo de manifiesto muchas de esas faenas de cada día que nos proporcionan un bienestar, una despreocupación cómoda de esas cosas diarias de las que damos por sentado, que no son nuestras aunque si sean para nosotros.
He hecho una pregunta a varios médicos en el sentido de que si me podían aclarar, cuando en su consulta preguntan a un hombre ¿Qué medicamentos toma? Casi todos coinciden en que hay dos contestaciones casi tipo, “ufff… eso es cosa de mi mujer” o esta otra “cari díselo tú que lo sabes mejor” esto que hace años a mí solo me hacía gracia, ahora que ya voy acumulando experiencia, soy más consciente del valor de las cosas pequeñas, pero que como son muchas cada día, hacen una grande, además que estas personas, como compensación o reconocimiento, por decir algo, casi solo necesitan que no tengan que repetir lo que llevan hablando un minuto y decimos ¿Qué dices? Y normalmente empiezan, nos lo repiten otra vez en unos casos, o en otros nos responden con un “no nada porque no escuchas” pero el tono es diferente, se parece más a un tonillo en el que apunta el desencantamiento, ¿Qué mal no?
O este otro caso: Felipe hay que ir al C. Ing. a comprar unas camisas que las que tienes ya van estando usadas y casi no te quedan; Oye Cari, ¿Porqué no vas tú que ya sabes la talla y traes las que te parezca? Además, tú vas cada poco que te gusta y aprovechas y me traes alguna, así que si quieres como mucho vamos juntos. El caso es que unos días más tarde hay más camisas en las perchas. Y un sin fin de cosas así…..
O este caso, que me ha llegado al alma, que como voy a una clase, de alumno, este día llego sin boli, sin libreta, tan feliz, menos mal que las compañeras previsoras tenían dos o tres y me prestaron lo necesario, pero con una mirada de comprensión, casi de dulzura, como diciendo “todos parecidos, los chicos tienen la cabeza a pájaros” y digo yo, cosas del calendario, que con el caer las hojas cada día también se llevan la memoria, pero no sé si la disculpa es válida. Y no sigo que para muestra es suficiente.
Ahora que llega el tiempo de reflexiones, de balances y de propósitos para los siguientes meses, se ve con meridiana claridad que de la lista de proyectos que había para el año que acaba, a la de realidades efectuadas, pues hay un trecho, vamos, como todos los años, a nadie le ha cuadrado nunca los presupuestos, proyectos e intenciones con la memoria de lo ejecutado.
El caso es que como por cuestiones de calendario, a uno ya se le van acabando los grandes proyectos, va fijándose en esas cosas que hasta ahora eran tan normales, cosas pequeñas, a las que se le da un valor cada vez mayor, pero claro hay que decirlo, hacerlo saber a las personas interesadas, pues aquello que se decía antiguamente de que “el buen paño en el arca se vende” se ha demostrado que no es verdad, que en el arca el paño se apolilla.
Vaya hoy aquí, en esta filípica, mi reconocimiento a esas personas que tenemos al lado y que calladamente y casi por rutina han ido haciendo esas pequeñas cosas sin que se lo reconozca nadie y muchas veces, sin que nosotros mismos nos hayamos dado cuenta de cómo o por que aparecían hechas, cosas que siempre nos han hecho más cómoda la existencia diaria, al descargarnos de esas “pequeñeces” pero importantísimas que le hacen a uno más llevadera la tarea de vivir cada día.
En estos días en los que la realidad nos bombardea con los resultados del poco respeto que se tiene a nuestros semejantes, en especial a las que se tiene, o se ha tenido más cerca, quede aquí el más grande rechazo a estas conductas y el mayor aplauso a estas personas que tenemos al lado para que aunque sea “contra viento y marea” sigan haciendo esa callada labor diaria que tanto nos facilita la lucha cada día.
Llegado a este punto puesssssss…. Que creo que los objetivos más importantes para el próximo año están meridianamente claros para mí, escuchar más, hacer saber a los demás mi reconocimiento por sus acciones, y ya de paso ayudar y conservar a los amigos. Lo demás, como que cada día creo que tiene menos importancia, vamos que lo demás se hará si se puede.
Abrazos
Felipe Gato Gutiérrez