A Ntra. Sra. De Loreto Patrona de la aviación española

 

Otro año más Señora que vengo en agradecerle sus cuidados a esta grey aeronáutica durante este último año, a unos porque no han tenido cosas graves que lamentar, y a otros por mantenernos vivos en esta atalaya de la reserva pasiva, desde la que vemos con gran preocupación, que desde que buena parte de la aeronáutica es regida por gentes que no andan sobradas de escrúpulos y solo tienen como objetivo el dinero, sin importarles nada más y no teniendo muy en cuenta, el que la máquina y las gentes que lo producen, necesitan unos imprescindibles cuidados, sin los cuales se degrada tan rápidamente que corre el riesgo de quedarse quieta, y como todavía no hemos conseguido contrarrestar la fuerza de la gravedad, pues ya se sabe lo que pasa.

Vemos que se está instalando en el gremio el “todo vale”, el “no pasa nada”, el “es lo mismo”,  y cosas así, sin que nadie haga nada más que practicar la desgana, la frustración y la apatía por parte de la gente profesional; vemos que se ha perdido junto con el romanticismo primitivo la satisfacción por lo bien hecho, y eso es malo.

Se observa que en demasiadas cosas se está pasando ya del “no creo que pase nada” al “casi pasa algo” y ya sabe Señora que a tal situación si le quitamos el casi, lo que resulta no es bueno, que es como una cuerda que de tanto estirarla termina por romperse y entonces llegan las lamentaciones, que por desgracia casi nunca afectan a los que son directamente responsables, y mucho nos tememos los que ya hemos andado por esos caminos, que su manto protector cubra más a unos que a otros, y que esos unos, siempre son del mismo palo.

Esto no crea Señora que es preocupación de viejos carcamales, sino se gentes a las que si bien les van fallando las fuerzas físicas, todavía tienen buen criterio de las cosas que formaron parte de su vida profesional.

Bueno Señora le pido que mire a ver durante el próximo año si se puede evitar que aparezcan situaciones a las que se les haya desaparecido el “casi” y que a los que nos mantenemos en la atalaya de la reserva pasiva, nos sigan quedando oportunidades de encuentros fraternales, de conservar nuestros deseos de vivir y de mantener las ganas y el humor que siempre nos ha caracterizado.

Así que Señora vaya en este día junto con el reconocimiento y agradecimiento por su protección, el recuerdo a los que en este último año han sabido encontrar un lugar bajo su manto, al que todos aspiramos poder llegar algún día cuanto más tarde mejor.

10 Diciembre 2017-12-03

Felipe Gato Gutiérrez.

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