Ante todo aclarar al lector la situación o escenario donde se producen los hechos comentados, que no es otro que una clase de humanidades, porque como uno es de sí inquieto y de arranque rápido, le ocurren situaciones en las que al final tiene que reflexionar y el caso es que como a estas alturas de mi calendario personal, a uno le ha dado por ser alumno, y con todo esto mezclado pues las diferencias con el profesorado de turno pues digamos que son frecuentes.
El caso es que días pasados durante una clase en la que había habido bastantes diferencias de opinión y a fin de que la cosa no se saliese de cauce el señor de la tarima D. Matias cortó el asunto con un manotazo sobre la mesa diciendo, !basta ya! Veamos los trabajos que mandé sobre el tema del pasado jueves, y señalándome dijo, usted tenga la amabilidad de leernos el suyo, y me pilló con los deberes sin hacer, …. Mire usted D. Matias es que este fin de semana había celebración familiar fuera de aquí, y el caso es que el trabajo ha quedado aplazado para otro momento… que no fué por pereza ni dejadez; y él señalándome con su acusador indice izquierdo ! le pillé! o sea que tiene el trabajo diferido, y no me cuente usted su vida, usted lo que es, es un procrastinador.
Don Matias, por favor no me llame esa cosa tan fea, que suena muy mal, que yo soy buena gente, que respeto la Constitución, a las chicas, a los animales, al medio ambiente y todo eso, que yo no soy eso que dice usted, que no se lo que será eso pero me suena muy mal, que yo creo que soy buen estudiante, algo polémico eso si pero nunca he suspendido ninguna.
Me miraba D. Matias con una cara de asombro tal que yo pensé que no se atrevía a cortar mi rollo exculpatorio; en la clase pasados los primeros segundos de silencioso asombro empezaba a escucharse ese murmullo que auguraba algo divertido. Al percibir aquello pensé que me ! he caído con todo el equipo! asi que a lo hecho pecho, y seguí con alguna disculpa mas hasta que el manotazo de D. Matias sobre la mesa sonó como un cañonazo que hizo un silencio total, !basta!dijo se levantó y escribió en la pizarra la palabra: PROCRASTINAR y volviéndose me espetó: Copie esta palabra y después de ir al diccionario de la R.A.E. me trae para mañana copiado cien veces las acepciones de la misma y las leera en voz alta a toda la clase.
Ni que decir tiene que me fuí a casa bastante «jodido» con el asunto ya que como guinda un colega en el pasillo y por lo bajo me dijo » procrastinador» que me sentó a cuerno quemado.
Una vez conectado al Diccionario me encuentro: PROCRASTINAR, del latín procrastinare. 1. tr. Diferir, aplazar.
Vaya planchazo, el jolgorio para la próxima clase garantizado, pero a mi costa, y la reprimenda por la perorata que le solté a D. Matias será de las que hacen época; me lo tengo merecido por hablar sin pensar, razón tenia mi abuela cuando decía que la mejor palabra es la que está por decir.