FILIPICA SOBRE EL NUMERO 3

Es comúnmente aceptado que los números en si mismos son una cosa apasionante y que da lugar a pensamientos, divagaciones o discusiones inacabables, y de entre todos es para mí el tres el que se lleva la palma, o sea, un número “bicóncavo” diría yo,  veamos:

              Recuerdo cuando de pequeño estaba aprendiendo los números, aquello de  “tres eran    las hijas de Elena, tres eran tres y ninguna era buena”, con la musiquilla de mi madre …. Y más tarde la cantaban las chicas cuando saltaban a la comba.

              O aquello de que “la mejor lotería ya se sabe: salud, trabajo y economía”.  Otra vez el tres.

               Si por otra parte se habla de los días de la semana “tres jueves hay en el año que relucen más que el sol, Jueves Santo, Corpus Cristi y el día de la Ascensión» así nos lo decía D. Ignacio  en la catequesis.

                 Y si se trata de formas de expresarse, tenemos tres lenguajes muy diferenciados, el lenguaje político, o de los políticos que es lo mismo,o sea, hablar y hablar sin decir nada claro; el lenguaje  profesional o de la jerga, como por ejemplo el que utilizan los médicos, los mecánicos etc. etc., y luego está el lenguaje del pueblo, bien sea culto o llano, vamos que ya está otra vez el tres.

                  Si nos adentramos en terrenos esotéricos un sinfín de juegos, de predicciones, de trucos de magia, de trucos de cartas de baraja etc.  tienen su base en el número tres.

                    Mirando a “grosso modo” la vida misma, pues…somos niños, un poco más tarde somos jóvenes y  después nos transformamos en mayores o (viejos) que viene a ser lo mismo; aunque pueda haber muchas diferencias, otra vez tres etapas.

                     O como decía mi abuela, cuando me juntaba con otros dos primos de edad parecida “Vaya tres patas pa un banco” y no le faltaba razón porque éramos “de la piel del diablo” como se decía. La verdad es que un banco con tres patas no cojea nunca.

                      En una tertulia taurina se dice que le preguntaron al que puede considerarse el padre de la lidia moderna de los toros, a sea D. Juan Belmonte: “Maestro ¿Qué es er toreo? y con ese gracejo sevillano que dicen tenía contestó: «Er toreo se reduce a tres cosas, PARAR con los pies firmes cuando viene el toro; MANDAR sin miedo, con decisión, enseñándole el camino y TEMPLAR pasando la mano con suavidad para que pase y no te lleve por delante» ¡vamos como la vida misma! O sea  que seguimos con el tres.

                      Pues si entramos en el mundo de la organización del trabajo  muchos años hace ya que un señor del norte, muy reconocido mundialmente,  aquel que decía “señores trabajadores a los obreros” dividía la empresa o el mundo del trabajo en tres estamentos, DIRECCIÓN,  MANDO  Y  EJECUCIÓN, y vuelve a aparecer el tres.

                       Sin salir de ese mundo, en cualquier máster de gestión empresarial dicen: que para una buena gestión hay que hacer tres cosas, EVITAR gastar tiempo en hacer cosas que no sirven. IMPONER el criterio con firmeza en cosas que sea posible conseguir y NEGOCIAR para reducir al máximo los riesgos para conseguir lo que se pretende; y los resultados serán positivos, ¡ vamos! Todo reducido a tres cosas.

                        Preguntándole a cualquier docto en las ciencias que tratan las propiedades, causas y efectos de las cosas naturales, sobre las  que tanto se ha escrito desde  Aristóteles, a Ortega y Gasset y que siguen tratando y escribiendo gentes como Peter Singer o Umberto Eco: ¿Cuáles son tres de las cosas más difíciles de esta vida? seguro que estarían de acuerdo en que son por lo menos  tres,  “aprovechar el tiempo” “guardar un secreto” y perdonar el agravio de la humillación,tres cosas verdaderamente difíciles, aunque haya otras que no serán nunca posibles, como evitar la muerte; o tardarán mucho en serlo, como vivir el Marte. Y ya estamos otra vez en el tres.

                        Si vamos a eso que tanto le trae a uno de cabeza, cuando se empieza a estudiar ciencias como la Geometría, el triángulo, tres lados, tres ángulos,  tres clases, equilátero, isósceles y escaleno, ¡¡loca la cabeza se nos ponía con tanto tres!!  Y eso que todavía no sabíamos lo que nos deparaba el dichoso tres al llegar a la Aritmética, a la Física y más y más.  Que todavía recuerdo siendo un rapaz,  la primera vez que vi sacar el motor de un coche, resulta que está unido a la estructura del vehículo por tres puntos, o más adelante ya empezando la formación superior que descubro que los motores de los aviones reactores que pesan miles de kilos y llevan cientos de pasajeros, están unidos a la estructura por ¡¡tres tornillos!! Menos mal que son gruesos y de buen acero.

                      Si se pasa la vista por la judicatura, también sale el tres a las primeras de cambio, AUTORES, CÓMPLICES Y ENCUBRIDORES. Y en asuntos religiosos tampoco se me olvida aquello de el “Padre, el Hijo y el Espíritu Santo” tres personas distintas y un solo Dios verdadero, que leíamos en el Catecismo de padre Astete.

                      Una de las  últimas guindas que he leído sobre el tres la pone Leonardo Boff  en uno de sus escritos recientes, que dice que la Sociedad se asienta en tres pilares, la Economía, la Política y la Ética, ¡otra vez el tres!.

                       Si vamos por el lado humano-humorístico de los decires, del navarro Miguel Arellano: “a los AMIGOS el c…., a los ENEMIGOS, por el c….y a los INDIFERENTES el reglamento….. en fin que ¡otra vez el tres!.

                        Y lo voy a dejar, porque ya con cerca de veinte ejemplos, queda claro que el tres es un número bastante importante en nuestras vidas, ya veo el tres por todas partes,  dejo para otro día  eso de ver si los otros números pueden dar lugar a tantas divagaciones.

Así es como lo veo hoy, 1 Diciembre 1018

Abrazos.

Felipe Gato.

 

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