Siempre a los humanos les ha preocupado lo que se puede llamar «el camino de la vida» es decir, de donde venimos, a donde vamos, ya que el «por donde pasamos» pues cada uno tiene su memoria y ya sabe por donde ha transitado, y como uno ya va creyendo que casi todo es relativo, el de donde venimos depende de a quien se le pregunte o que libro consulte.
Si consultamos la Biblia venimos de Adán hace unos cuantos miles de años. Si tratamos el tema con los seguidores de las teorías de la evolución de las especies del Sr. Darwing la cosa deriva por otros caminos, y resulta que descendemos del mono o cosa parecida, y aquí el tiempo se cuenta por cientos o miles de millones de años, los biólogos que cada día están llegando mas lejos en esto de la investigación de nuestros orígenes y desarrollos de la vida, ya dividen el asunto en apartados como la GENÉTICA y LA HERENCIA donde entre otros aparecen James Watson y Francis Crick y dan orden a eso del ADN y la espiral de doble hélice y tienen sus opiniones sobre el camino que ha seguido la vida.
Otro apartado con sus propias investigaciones y medidas de los caminos recorridos, en el tema de la DIVERSIDAD BIOLÓGICA donde como conceptos clave son la evolución, la transferencia de información genética y la obtención de energía para la vida, que resulta que para unas funciones el tiempo lo cuentan en segundos y para otras el años y años, y los químicos de la universidad de Múnich Thomas Carell y Ludwig Maximiliam hablan de una sopa primigenia, o sea una sopa química de hace cuatro mil millones de años, y tienen como hipótesis que antes de este mundo complejo del ADN (siglas de ácido desoxirribonucleico) que es la información, y que las proteínas son la ejecución, existió un mundo perdido en el que el ARN (siglas del ácido ribonucleico) hacía ambas cosas, pero la medida del tiempo no parece cuadrar mucho, o sea que cada dia es mas complejo el asunto.
Pues si nos asomamos a la parte de la ECOLOGÍA, la cosa del camino transitado también es harto compleja con las interacciones entre los seres vivos y el ambiente que los rodea y aquí si que el Sr. Pedersen y el Sr. Thijs Ettema hablan de un grupo de arqueas que han encontrado en el fondo del Ártico a unos 3.283 metros de profundidad, (aqui si que son más precisos) pero en el tiempo hablan de 3.500 millones de años para unas cosas y de 1.500 millones de años para otras.
Y si miramos mas cerca, Juan Luis Arsuaga y sus chicos de Atapuerca encuentran huesos del «homo heidelbgensis» que dicen que habitó por esas tierras, o anduvo por esos caminos hace 400.000 o 500.000 años, aunque podría alargarse el tiempo hasta un millón o millón y medio de años; y esto comparado por un inexperto como yo, acostumbrado o mejor dicho deformado por su vida laboral donde la unidad es el minuto y la precisión es fundamental, pues le deja a uno descolocado, o sea «como un mono en una farmacia» que se dice.
Pues si nos acercamos al campo de la Física para intentar ver si recorremos un camino por el espacio, las cosas no se presentan nada fáciles, y aquí la medida tanto de lo recorrido, como de las distancias hasta nuestros vecinos, o el camino que a nuestro planeta le queda por recorrer, y por ende a los seres humanos y seres vivos que habitamos en el, la unidad de medida es el «año luz» o sea (la distancia que recorre la luz en un año a la velocidad de 300.000 kilómetros por segundo) y las cosas están a millones de años luz, casi nada.
Aquí las apreciaciones se le escapan a cualquiera y hay que echarle mucho humor a la cosa esa de «de donde venimos y a donde vamos» porque si no, se puede uno volver loco intentando entenderlo, además cuando para cualquier conductor normal de este país ya si pasa de 120 Km. por hora te denuncian y te cae una buena sanción económica y si consigues llegar a 200Km./hora, la cosa ya es delito y hasta te pueden meter en la cárcel. Bromas aparte, si para salir al exterior de nuestra atmósfera y llegar a la luna, que en estos términos está ahí al lado, hace falta toda esa tecnología y medios que vemos por la tele para llegar a acercarnos siquiera a comprender el camino que nos queda por recorrer, ni se sabe lo que nos tiene que hacer falta y que todavía no tenemos.
Por otra parte si pensamos que debido a la fuerza de la gravedad los cuerpos más grandes atraen a los más pequeños, y que el planeta Mercurio que es el que está más cerca de nuestro sol, está incandescente y que el planeta Venus, está más frío pero también a altas temperaturas por estar más alejado del sol, y que el planeta Marte que está más lejos del sol que nosotros, y parece ser que con temperaturas mucho más frías y heladoras, así a «grosso modo» me parece a mi que el camino puede ser: que hace no se cuantos años (ya sean de nuestro calendario o años luz, da igual) con respecto al sol que es el de mayor tamaño, Mercurio estaría donde hoy está Venus, este donde estamos nosotros ahora, y la Tierra podría estar mas o menos donde está actualmente Marte y así sucesivamente en todo nuestro sistema solar.
Vistas así las cosas, desde mi pequeña e inexperta atalaya por lo menos a mí ya me cuadra el camino futuro de la Tierra, o sea chocar con el sol, pero antes, llevarse por delante a todo ser vivo, vamos que todo esto del calentamiento climático ya veo yo por donde va, y que parece ser inevitable, la flora se quemará, la fauna acuática se cocerá en el agua antes de que esta se evapore, y los demás «nos freiremos en nuestra propia grasa» mal futuro veo yo para los que nos sobra algún kilillo demás, confiemos en que la cosa no sea tan rápida y nos de tiempo a disfrutar un poco de nuestro paso por el camino que nos ha tocado.
Que nadie se asuste que realmente creo yo que esto no pasa de ser que este jubilado en una gris y fría tarde de Febrero con sofá catarro y manta echó la mente a volar.
La Cañada 10 Febrero 2018
Felipe Gato.