FILIPICA SOBRE EL REMORDIMIENTO

FILIPICA SOBRE EL REMORDIMIENTO

Cuando ya uno circula por el último tercio del camino, le preocupan cosas diferentes a las que le ocupaban durante los otros dos tercios; ahora y sobretodo con estas anormales circunstancias que nos ha tocado vivir, trata uno de que lo que pueda hacer no sea una pérdida de tiempo, que es en realidad una de las pocas cosas que me producen una autentica inquietud o pesar interno, que no es otra cosa que remordimiento por el tiempo perdido.

La cosa ya viene de lejos, o de genes heredados ¡que se yo! Pero ahora mismo es como si estuviese oyendo la pregunta que mi madre me hacía cuando de niño haciendo los deberes del colegio, me encontraba en esa actitud que se entiende por “pensando en Babia” (y que no sabia lo bonito de esa zona de la montaña leonesa) ¿No te remuerde la conciencia el perder el tiempo así? Pregunta que ocasionaba un brusco despertar a la realidad de lo que estaba haciendo.

Algo debió influir en mí porque una de las cosas que más remordimiento me produce es perder el tiempo o ver como los demás lo pierden en quietudes o acciones que no sirven para nada, y que muchas veces me lleva a manifestar con una acción exterior el remordimiento reprimido que me produce verlo, aunque en ocasiones no sea socialmente muy apropiado manifestarlo.

Creo que las personas debemos tener conciencia de un claro sentimiento de la realidad o de la ficción, como del bien y del mal, etc. actitudes que nos lleven a justificarnos ante nosotros mismos las acciones que nos orienten a que no sea el remordimiento por el tiempo perdido lo que nos llene el tiempo de nuestra andadura por este mundo.

Los grandes pensadores que ha tenido y tiene actualmente la humanidad, que han dejado y dejan de una u otra forma profunda huella, todos hacen referencia clara de que lo más importante que tenemos es el tiempo; que es algo que se nos da, (por parte de diferentes dioses depende de las creencias de cada uno) pero de lo que no hay duda es que nos llega al nacer, nadie nos pide nada por él, o sea que es gratuito, que no lo podemos controlar en su duración, y que tenemos la obligación de utilizarlo bien, ya sea en nuestro provecho o en el de los demás, pero sin olvidar que también tenemos el deber moral, aunque sea con el ejemplo, de enseñar a otros a no perderlo, y así evitarnos esa inquietud o pesar interno, que nos produce bien sea por acción o por omisión el remordimiento.

También se que a una importante parte de la gente, esto del remordimiento le deja frio, o por decirlo de otra manera, le viene grande, por que empieza por no tener conciencia del mal que hace, pero en lo que debemos fijarnos es en los que demuestran tenerla, y en tratar de que los que no la tienen la vayan adquiriendo para que las cosas que en su vida vayan haciendo, no sientan esa inquietud o pesar interno que produce el remordimiento.

Espero que el tiempo que he utilizado en plasmar estos comentarios no me produzca remordimiento alguno, por pensar que haya podido perder el tiempo.

Abrazos

Felipe Gato

18 Mayo 2020

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