EL MUNDO AL REVES

EL MUNDO AL REVÉS

¡Que maravilla Goyo que maravilla, que ha nacido un retoño de tu semilla! Cantaba el gran Alberto Cortez, y es lo primero que se me ocurrió al leer la siguiente noticia, y es que a algunos el ingenio no les pasa de la altura del culo. “BAUTIZUS LAICUS HABEMUS” (que puede que se escriba así) el caso es que durante uno de los desplazamientos por la zona norte de este viejo país, los eventuales mandarines de la casa de la Poridad de una gran ciudad, han copiado vaya usted a saber de donde, la idea de ceremoniar los natalicios para los no creyentes.

Hasta ahora las rebatiñas de caramelos, confites y monedas eran a la salida de la iglesia (padrino roñoso… no les suena?) y claro está para no privar a la jarca, o mejor dicho a la grey de votantes del mañana, este evento ocurrirá en las puertas del Ayuntamiento cuando llegue a este mundo un vástago de unos padres no creyentes, o sea, “bautizo laico” el caso es que como se enteren los próceres munícipes del resto de la península (excepto Portugal claro) y cunda el ejemplo la cosa va a ser una fiesta. Ya estoy adivinando en la cercanía de alguna carretera, “Restaurante LA PARRILLA” Se celebran BAUTIZOS LAICOS. ¡toma ya! Pero eso sí, sin cirio ni agua bendita por respeto a la religión, diría el encargado a los padres.

Es que me surge la gran pregunta: ¿Porqué los que no creen en dioses parece que echan mucho de menos sus liturgias? Pues a lo que se atisba lo necesitan imperiosamente. ¿Que subconsciente traidor late en los rebotados que necesitan copiar sus ritos?

Y esto no es todo, sino que acabo de saber que allá por tierras que nosotros llamamos “lejano o extremo oriente” resulta que se celebran FUNERALES PARA VIVOS con su ataúd y con el vivo-muerto en el interior, y sus deudos rezando cantando y llorando a su alrededor. ¡Que sí! Créanme, que se han visto las imágenes en los telediarios, y resulta que este evento está aconsejado para aliviar el estrés, y en muchos casos unos cuantos funerales en una gran sala.

“Ver para creer” que diría mi abuela, lo que no me quedó claro es quien se aliviaba del estrés si el del interior del ataúd o los de afuera. Esas gentes de allá lejos tienen unas costumbres muy raras, pero como les tratemos de imitar, que cosas más raras se han visto, el asunto puede resultar por lo menos original.

Y sin salir de mi asombro, pues resulta que aquí al lado, lindante con nuestra Comunidad, en un pueblo grande, y con dineros dados por el Ayuntamiento para otros fines, los correligionarios del católico señor obispo, han organizado unos cursillos para curar la homosexualidad, y claro se ha armado la de “dios es cristo” es que haya creyentes en dios, bien, que habrá quien crea que hay otra vida después de esta, pues bien también, pero que intenten justificar que las personas que se sienten atraidas por otras de su mismo sexo están enfermos y que con unos cursillos se curarán, ya me parece que es demasiado, vamos, que es rizar el rizo y que no cuela.

Ahora que se acerca el tiempo de los belenes la cosa está tambien revuelta, en la mayoría del país como siempre, el belén tradicional con su establo pastores, el rio de papel de plata, las montañas de corcho y musgo y las cuatro figuras del establo además de las figuras de los pastores y demás habitantes. Pero resulta que en las grandes ciudades  que en esta «legislatura» coincide que el equipo mandarin de la casa de la Poridad es afín a ideas chocantes con las tradiciones de tantos años atrás, el belén se ha transformado, en una cosa que dicen que se llama «arte» pero que en unos casos yo no veo mas que unas cuantas sillas vacias, en otro una especie  de casa de pisos sin pared frontal, con muchos departamentos o estantes con figuras sin el orden normal de un belén o sea aquí el pesebre con el niño, junto a el unos cuantos libros, o unas zapatillas,  allá lejos S.Jose  al lado unos útiles de planchar en desuso etc, y asi todo que me recuerda a la casa «13 rue del percebe» del TBO de mi infancia.

Sin olvidar el que al mandarín  de Valencia  le resulta tradicional, vamos de toda la vida, una cabalgata de Reyes  republicana ( que hay que hacer un acto de fe para entender como hay reyes republicanos) que parece ser que se celebró una vez allá por los años de la última guerra civil y que la restablece como tradicional de las cosas  que no se deben olvidar.

Lo que digo al principio “el mundo al revés” ¡que pare que yo me bajo!; que lo de los bautizos vale, nunca viene mal una fiesta. Lo de los funerales pues una de las muchas extravagancias que se ven por el mundo. Pero pretender que la mariconería sea una enfermedad que se cura con unos cursillos, pues que quieren que les diga, me deja frio, pero si encima son pagados con dineros públicos pues me indigna.

¡Cosas veredes amigo Sancho! Que decía el manchego errante; que a mi me pilla ya mayor que sino me apuntaba de astronauta para asentarme en otro planeta.

Que se le va a hacer, así es como veo la cosa hoy.

9/11/2019

Felipe Gato Gutiérrez.

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